Resolución de problemas

Hoy vamos a hablar de algo tan importante y práctico como es la resolución de problemas. Importante porque todos tenemos que lidiar con ellos y práctico porque podemos aprender a resolverlos.

Quien no haya tenido un problema en esta última semana puede que no esté mirando con atención. Todos tenemos problemas en nuestro día a día que tenemos que resolver. La vida podría decirse que es un continuo pasar de un problema a otro, cuando solucionamos algo, nos pasa otra cosa. A veces pueden ser grandes problemas, como una enfermedad grave o una pérdida, y otras veces pueden ser problemas menores, como un pinchazo o que se nos ha estropeado el móvil.

Muchos pueden pensar que el que se les estropee el móvil no es algo menor, pero evidentemente todo depende de con qué lo comparemos. El nivel de gravedad que le atribuimos es absolutamente personal y lo que a alguien le parece un problemón, a otro puede no importarle lo más mínimo. Esa valoración tiene que ver con tu historia personal, con la interpretación que le des y con muchos otros factores que pueden hacer que en un momento determinado un problema te supere.

¿De qué depende la interpretación que hagamos de un problema?

Primero de si identificamos correctamente el problema, esto quiere decir, si sabemos todos lo factores que nos ha llevado a tener este problema y conseguimos dar respuesta a ¿por qué me ha pasado esto? y ¿para qué quiero resolverlo?. Si pienso que no soy feliz pero no sé por qué, el problema se me hará más difícil de resolver que si identifico las razones, ya que podré poner los medios para resolverlo.

En segundo lugar de los recursos con los que contemos para resolverlo: si se me estropea el móvil pero gano mucho dinero, no me costará sustituirlo y no le daré tanta importancia como si no me lo puedo permitir y el que se estropee quiere decir que no podré reemplazarlo.

En tercer lugar también depende del apoyo que percibimos que tenemos por parte de nuestro entorno. Este es un factor importante de cara a tener una mayor resiliencia a la hora de afrontar los problemas que nos pueden surgir. No quiere decir que sin los demás no seamos capaces, sino que sentir que nos respaldan, hace que sea más fácil encontrar soluciones.

En cuarto lugar, a dónde dirigimos nuestra atención. Saber qué datos nos interesan y qué datos no nos interesan del problema es básico para conseguir una buena resolución de problemas. Si centramos nuestra atención en lo que no nos aporta, como pueden ser nuestros propios pensamientos negativos como “Vaya mala suerte, siempre me toca a mí” o “No voy a saber solucionar esto”, lo que puede ocurrir es que nos quedemos bloqueados. Si nuestra atención está donde no corresponde, la creatividad se extingue.

La resolución de estos problemas radica en una buena identificación, una buena interpretación y en ser proactivos para poner los medios para solucionarlo, contando con la ayuda de los demás en caso de no saber cómo hacerlo nosotros solos. Por eso mismo las terapias psicológicas tienen tanto éxito, ayudamos a las personas a resolver problemas que por su cuenta no han podido.

Lo más útil es aceptar que vamos a tener problemas y plantearnos el reto de:

¿Qué problemas voy a resolver esta semana?

Publicado por eliapesquera

Psicologa Sanitaria M-33188

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