Profecía autocumplida

Todo ser humano tiene la bendición y la maldición de poder tener capacidad de pensamiento. Ese pensamiento, que es como una conversación interna con nuestra propia mente, hace que a veces nos creamos cosas que no existen.

La cascada

Si nos centramos en lo que dicen nuestros pensamientos acerca de los problemas que nos embargan, no lograremos ver con claridad la solución porque, estaremos tan fusionados con lo que interpretamos, o los juicios que hacemos de lo que ocurre que, acabaremos por dejarnos llevar por la desesperación.

Siento luego existo

Le damos una vuelta a la famosa frase de Descartes que dice “pienso luego existo” para hacer ver que las emociones son algo inherente al ser humano y que a pesar de ello, muchas veces no las aceptamos e incrementan la sensación de falta de control sobre nosotros mismos.